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Cuando recordamos nuestros sueños y pensamos en ellos todo el día. Cuando, al abrir los ojos, se disipan como si sopláramos sobre el polvo. Son frágiles, pero su doble naturaleza les permite ser motivo de sugestión. Quienes les confieren capacidad premonitoria encuentran en ellos vaticinios de su propia vida, de la de otros. Quienes ven realizados sus deseos más extra-vagantes saldan, de cierta forma, sus frustraciones de la vigilia. Los sueños nos libran de la razón y todo el repertorio de imágenes que se mantiene escondido a la luz del día emerge de los pliegues de cerebros arrugados.
Pero más allá de las predicciones o posibles anhelos cumplidos, los sueños nos ofrecen la posibilidad de construcciones que cuestionan las cosas que hemos acordado son coherentes o verdaderas.
Se propuso un taller que actuó como los sueños, asociando un cúmulo de imágenes, textos y sonidos que parecieran no tener relaciones posibles. Redefiniendo palabras de manera caprichosa, desbarajustando nuestro lenguaje, nos permitimos ser lexicógrafos de diccionarios propios y compiladores de enciclopedias caóticas.
Día 1:
Tarde:
Libros de curiosidades naturales, botánicas y diccionarios
Texto: Francis Ponge
Noche:
Antes de los sueños
Libreta de noche e instrucciones
Día 2: Mañana de dibujo
Desayuno en silencio
Asociación libre de imágenes - Creación de Nueva Enciclopedia (texto e imágenes)
Tarde:
Radionovela histórico-documental
Definiciones Sonoras
Noche:
¿Cómo registrar los sueños?
Día 3:
Mañana:
Dibujo
Recopilación de Material
Talleristas:
Luisa Roa
Carlos Bonil
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