Del 26 de marzo al 4 de abril del 2010 tuvo lugar en la Residencia en la Tierra la “Santa Semana de la fotografía”, una serie de talleres en torno a la reflexión sobre la fotografía y el quehacer fotográfico. Los talleres fueron dictados por Álvaro Moreno, Guillermo Santos, Adriana Arenas, Daniel Santiago y María Isabel Rueda. Durante dos semanas se reunieron personas provenientes de distintos lugares del país, interesados en discutir, aprender y compartir fotografías, reflexiones y resultados. Los temas a tratar dentro de cada taller fueron:
Álvaro Moreno: El Situacionismo, la deriva como medio, la casualidad para hacer mapas de recorridos. Álvaro habló también de la necesidad de tomar consciencia sobre las posibilidades que ofrece el paisaje para abordarlo de otras formas. Para ello, propuso un ejercicio dedicado a intervenciones en la naturaleza inspiradas en imágenes de Andy Gorthworthy.
Adriana Arenas: Espirales famosos, el Spyral Jetty, un video de un espiral activo de Duchamp y otros. Fotos de Tillmans, Eliafur Eliason, Fernel Franco, imágenes de física quántica. Su presentación terminó con la gran pregunta que nos une a todos como seres humanos ¿QUIEN SOY?.
Guillermo Santos: Fotografía de gran formato, inmersión en la naturaleza, referencias, laboratorio fotográfico de gran formato, ampliaciones, contactos.
Daniel Santiago: Historia del retrato y el autorretrato, sus usos en diferentes momentos de la historia, ejemplos de retratos y autorretratos que no necesitan del rostro para mostrar a los personajes retratados. Cómo retratar por medio de objetos, reflexiones y metáforas.
Maria Isabel Rueda: "Cuando cambias la manera en que vez las cosas, las cosas que ves cambian". Enfoque y el desenfoque como posibilidad de observar desde la periferia. Maria Isabel habló de la posibilidad de construir futuro a partir de la construcción de imágenes y propuso un ejercicio que partió de la siguiente reflexión: “Si tengo la posibilidad de crear una realidad a partir de la fotografía, ¿qué realidad quiero crear?”
Alrededor de 30 personas participaron en el evento, que más allá de un encuentro con la fotografía, fue una experiencia de vida y de comunión con los demás residentes.
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